Nino Rota - Vaughan Williams - Aaron Copland
Divertimento concertante para contrabajo y orquesta de Nino Rota
El concierto es un género musical que tiene la particularidad de poner en valor uno o varios solistas acompañados por la orquesta, ubicados frente a ella en general. Permite así explorar diversas posibilidades técnicas de un instrumento, así como su virtuosismo: llevar al extremo y retar las capacidades de un músico con su instrumento.
El Divertimento concertante para contrabajo y orquesta fue compuesto en 1968 por Nino Rota (1911-1979). El compositor italiano es reconocido, sobre todo, por sus músicas para películas: El padrino o las del director Federico Fellini con La strada, 8 ½, Dolce vita, lista no exhaustiva.
El concierto que vamos a escuchar hoy fue compuesto mientras Rota era director del Conservatorio de Bari en Italia. De hecho, está dedicado al contrabajista italiano Franco Petracchi, colega suyo en esta institución y quizás al escucharlo, Rota se dejó llevar en la aventura de esta obra.
Aunque no se llame directamente concierto, el título permite al compositor insertarse en esta tradición, así como alejarse de ella. La obra se divide en cuatro movimientos: Allegro, Marcha, Aria, Finale. Recuerda los conciertos que tienen en general tres movimientos: dos rápidos que encuadran uno lento, al cual Rota añade una marcha. Cada movimiento presenta un carácter contrastante y propio. El auditor podrá estar atento a las diferentes relaciones que entretienen la orquesta y el solista: ¿acompañamiento del uno por el otro? ¿diálogo entre un grupo de la orquesta y el contrabajo? ¿oposición? ¿jerarquía entre ellos?
El Allegro recuerda, en su organización, los conciertos clásicos (siglo XVIII-XIX): la orquesta antes de la llegada del contrabajo presenta las melodías que serán empleadas a lo largo de él y en este orden. El contrabajo entra así retomando la primera que fue presentada por la orquesta, antes de proponer un diálogo con el oboe sobre la segunda melodía. El movimiento se termina con una cadencia del solista: se trata de un momento, en un concierto, donde éste toca sin la orquesta, con un tempo más libre y permite al auditor apreciar directamente el instrumento y la destreza del instrumentista.
La marcha presenta una alternancia entre un tema que se expone al inicio por el clarinete que es retomado por el solista y una sección más agitada donde generalmente, el contrabajo dialoga con instrumentos agudos como el piccolo. Encontramos configuraciones particulares como en un pasaje donde el contrabajo toma el papel de contracanto —es decir, toca una melodía secundaria— mientras las maderas se responden sobre el tema inicial de la marcha: cada uno por turnos presenta un fragmento de este tema.
Para el aria, podemos estar atentos a la melodía que expone de entrada el contrabajo solista sobre un acompañamiento puntillista de la orquesta. Esta misma melodía reaparece varias veces a lo largo del movimiento con diferentes orquestaciones, es decir, con una repartición cambiante entre los instrumentos de la orquesta. Luego, es el turno del clarinete sobre un acompañamiento en pizzicato de las cuerdas. Hacia el final del movimiento, el tema regresa más fuerte con toda la orquesta, formando un clímax, es decir, el momento más intenso de una pieza musical, antes de estar reexpuesto por el contrabajo una última vez. Podremos escuchar en particular el toque en armónicos del contrabajo que cierra el movimiento: se trata de una técnica donde el dedo se posa ligeramente sobre la cuerda, en lugar de apoyarse completamente, para obtener sonidos cristalinos.
El Finale indicado en la partitura con el carácter allegro marcato empieza con un diálogo entre las maderas agudas y el contrabajo en su registro agudo. Podremos apreciar el uso de doble cuerdas por parte del solista. Como en el primer movimiento, una cadencia del solista da cierre a la obra.
English Folk Song Suite
de Vaughan Williams
La English Folk Song Suite del compositor británico Ralph Vaughan Williams (1872-1958) fue estrenada en 1923. Originalmente, estaba destinada al formato de banda sinfónica militar, es decir, a una orquesta que sólo emplea instrumentos de viento y percusión. De ahí su carácter marcial que se concreta en las dos marchas que encuadran un “Intermezzo” más lírico con la indicación andantino. La versión que escucharemos hoy fue llevada a la orquesta sinfónica en 1924 por un alumno del compositor llamado Gordon Jacob (1895-1984).
Como lo deja suponer el título de la obra, podemos considerar sus tres movimientos como arreglos para orquesta de melodías retomadas del folclor inglés. Incluso podríamos inscribir este tipo de obra en una práctica compositiva difundida en Europa o también en América con el ejemplo conocido de la Sinfonía india de Chávez que arregla melodías del folclor indígena mexicano para orquesta sinfónica.
La presencia de estas melodías es señalada en parte en los títulos de los tres movimientos de esta suite:
- March: Seventeen Come Sunday
- Intermezzo: My Bonny Boy
- March: Folk Songs from Somerset
Sin embargo, el primer movimiento presenta en total tres melodías de este folclor inglés: Seventeen Come Sunday (que llamamos melodía A), Pretty Caroline (melodía B) y Dives and Lazarus (melodía C). Cada una de ellas está encadenada con la anterior en este orden y luego en el sentido contrario, formando una estructura en arco: ABCBA donde cada letra simboliza una melodía. La variedad de su orquestación permite su identificación a la escucha: así la primera está interpretada al inicio por las maderas agudas como la flauta, la segunda empieza con un solo de clarinete, mientras que la tercera da lugar a los instrumentos graves de la orquesta.
El segundo movimiento se compuso alrededor de la melodía My Bonny Boy. Ésta es presentada primero por el oboe, retomada luego por los violoncellos y las violas de la orquesta. Después de una parte central poco allegro (scherzando) que se abre sobre la presentación de una melodía entre las flautas, el piccolo y el oboe sobre pizzicato de las cuerdas —es decir, que pulsan la cuerda con su dedo, en lugar de usar el arco—, se regresa a la evocación de la primera melodía y al tempo inicial, con un diálogo entre los contrabajos y violoncellos por un lado, y las flautas y los clarinetes por otro.
El tercer movimiento se basa sobre melodías folclóricas de la región Somerset (suroeste de Inglaterra). Sigue la estructura en tres secciones muy difundida entre las marchas militares: una marcha (que llamamos sección A), luego un trio (B) y regreso a la marcha inicial (A). Esta organización da la estructura ABA que se vuelve a encontrar adentro de cada sección: la marcha, así como el trio, se pueden dividir en tres secciones donde la primera regresa después de la segunda. La marcha presenta dos melodías populares: Blow Away the Morning Dew que se abre con un solo de clarinete y que encuadra la melodía High Germany donde podremos apreciar la sonoridad de los cornos y los violines en el grave de su tesitura. El trio también se organiza de la misma manera: una primera melodía que encuadra otra que se caracteriza por su acompañamiento en fanfarria con las trompetas y su melodía en los graves de la orquesta.
Los rápidos cambios de orquestación permiten apreciar la diversidad de los instrumentos de la orquesta que se reparten la presentación de las melodías; éstas pasan de un instrumento a otro hasta tener la orquesta entera, formando de esta manera un tutti.
Appalachian Spring de Aaron Copland
Appalachian Spring del compositor estadounidense Aaron Copland (1900-1990) es un ballet que fue compuesto entre 1943 y 1944 para la coreógrafa y bailarina Martha Graham (1894-1991), mientras su país ya estaba implicado en la guerra en el Pacífico y en Europa. Fue comisionado por la fundación Elizabeth Sprague Coolidge e interpretado por primera vez por la compañía de Graham en el Coolidge Festival de la Biblioteca del Congreso de Washington D.C. el 30 de octubre de 1944.
La primera versión de este ballet fue escrita para un ensamble de cámara de trece instrumentos. La versión sinfónica que escucharemos hoy fue realizada por el compositor durante la primavera de 1945. Se trata de una suite del ballet, es decir, una versión condensada de éste: el compositor suprimió en particular las partes disfóricas (“Miedo en la noche”, “Día de la ira”, “Momento de crisis”).
La partitura orquestal editada por Bowsey and Hawkes (de 1945) ofrece un resumen de la acción del ballet:
“Una celebración de pioneros en primavera alrededor de una casa recién construida en las colinas de Pennsylvania a principios del siglo pasado. La futura esposa y el joven esposo granjero representan las emociones, alegres y aprensivas, que invita su nueva asociación doméstica. Una vecina mayor sugiere de vez en cuando la firme confianza que da la experiencia. Un predicador avivador y sus seguidores recuerdan a los nuevos habitantes del hogar los aspectos extraños y terribles del destino humano. Al final, la pareja queda tranquila y fuerte en su nueva casa.”
Podríamos proponer la estructura, es decir, la organización de la música en el tiempo, a partir de los cuadros del ballet que mantuvo el compositor para esta suite. Así, el Appalachian Spring que escucharemos se compone de cinco movimientos a los cuales hacemos corresponder los cuadros del ballet, todos encadenados sin interrupción:
- “Prólogo” (very slow/muy lento): ambiente apacible donde se podrán apreciar solos de trompeta, fagot, clarinete, flauta y oboe, sobre la sonoridad diáfana de las cuerdas y toques puntillistas del arpa,
- “Valle del Edén” (allegro): abre con un motivo enérgico de los violines apoyados por el xilófono y el piano que contrasta con la sección precedente. Se podrá apreciar la presentación de una larga melodía que regresa a lo largo de la obra: primero entre los metales sobre este motivo juguetón, luego entre las cuerdas mientras las maderas interpretan de manera contrastante el segundo, seguido por una sección moderato alrededor de esta misma melodía.
- “Día de la boda” (fast/rápido, allegro, presto): abre con un solo de oboe con motivos vivaces. Sigue un meno mosso que retoma la melodía principal y un momento slowly que recuerda el prólogo.
- “Interludio”: podrá recordar un poco el estilo de la pieza precedente de Vaughan Williams, emplea la melodía “Simple Gifts” presentada primero por el clarinete. Como una variación, esta melodía está orquestada luego entre las diferentes maderas de la orquesta, entre el trombón y la viola. Podremos escuchar igualmente un canon entre este último grupo y los violines. El canon es, en este caso, cuando dos instrumentos o grupos de instrumentos tocan la misma melodía de manera desfazada y superpuesta. Este movimiento se termina con un tutti sobre esta melodía.
- “El día del Señor” (moderato): se presenta como un coral, es decir, un himno religioso, primero solo con las cuerdas. Regresa la melodía principal con la flauta.
Escritas por Cristina Marín y Valentin Nierenberger
(musicólogos, estudiantes del Posgrado en Música de la UNAM)
