Vasks - Peja?evi?
CONCIERTO POR LA LUCHA DE
IGUALDAD DE GÉNERO 8M
Dar visibilidad a las mujeres en la música clásica —especialmente en la dirección orquestal y en la composición— es una tarea impostergable para construir un panorama artístico más justo y representativo. Durante siglos, creadoras e intérpretes fueron relegadas o excluidas de la programación, de los cargos de liderazgo y de los relatos históricos oficiales. Esta invisibilización responde a barreras estructurales y prejuicios que, aún hoy, limitan las oportunidades y el reconocimiento de las mujeres en la música. Promover su presencia igualitaria en los escenarios, en los repertorios y en los puestos de decisión no es sólo un acto de reparación histórica, sino también una apuesta por enriquecer la vida musical con escuchas diversas, nuevas narrativas sonoras y referentes que inspiren a las futuras generaciones. El arte es produnfamente político y, si se lo propone, anida una poderosa capacidad transformadora.
P?teris Vasks: concierto para flauta (30’)
Sobre el autor
P?teris Vasks (1946) nació en Aizpute, al suroeste de Letonia. Inició su formación musical como violinista y estudió en la Academia de Música J?zeps V?tols. Tras integrar diversas orquestas letonas, continuó su formación en Lituania, donde estudió contrabajo y posteriormente composición en el Conservatorio Estatal de Vilnius.
Su catálogo abarca tres sinfonías, conciertos para flauta, oboe, corno inglés, violín, viola y violonchelo, así como cuartetos de cuerda, obras para piano y órgano, música coral y numerosas piezas de cámara. Su lenguaje sonoro, de gran fuerza expresiva, también ha sido apreciado en el ámbito del ballet y la música cinematográfica. Asimismo, Vasks ha sido compositor destacado y residente en importantes festivales internacionales en países como Suecia, Reino Unido, Países Bajos, Australia, Alemania, entre otros.
En su obra aborda temas esenciales como la tensión entre oscuridad y luz, la presencia de la naturaleza en el paisaje sonoro —especialmente el canto de los pájaros—, los procesos de catarsis y la reflexión sobre el destino de su nación y de la humanidad, marcada por la memoria del pasado, las agitaciones del presente y la esperanza del futuro. Un rasgo distintivo de su estilo es la huella de la tradición folclórica letona. Más que recurrir a citas literales, Vasks integra giros melódicos, timbres y combinaciones sonoras que evocan sus raíces culturales.
Sobre la obra
El Concierto para flauta y orquesta (2007–2008; rev. 2011) fue escrito para el flautista Michael Faust, quien lo estrenó en 2009 junto al director Semyon Bychkov y la Orquesta Sinfónica de la WDR de Colonia, Alemania.
Fiel al lenguaje del compositor, la obra se distingue por su intensa expresividad y una luminosidad de impronta neorromántica. Desde los primeros compases despliega una marcada dimensión escénica y casi cinematográfica del sonido, donde la flauta asume un papel narrativo que dialoga con la orquesta.
El concierto presenta una estructura tripartita y simétrica: un movimiento central de mayor tensión enmarcado por dos secciones líricas que comparten carácter y atmósfera: I. Cantabile. Se abre con una sonoridad etérea y contemplativa. La línea de la flauta, amplia y flexible, canta con naturalidad sin renunciar a la intensidad expresiva. II. Quasi una burlesca. El movimiento central introduce un contraste marcado: dinámico, incisivo y rítmicamente tenso. Su carácter “burlesco” se manifiesta en una energía firme y en acentos irónicos donde introduce nuevos timbres como los de la voz humana, y donde la flauta realiza gestos que recuerdan más bien un lenguaje violinístico. III. Cantabile. El último movimiento retoma la cualidad lírica inicial, cerrando la obra en un clima de recogimiento y claridad.
Dora Peja?evi?: Sinfonía en Fa sostenido (47’)
Sobre la autora
Dora Peja?evi? (1885–1923) nació en Budapest y falleció prematuramente en Múnich a los 37 años. Compositora, pianista y violinista, dejó un catálogo amplio que abarca música vocal, obras para piano, música de cámara y piezas orquestales. Un siglo después de su muerte, la figura de esta gran creadora —largamente relegada— ha comenzado a recibir el reconocimiento internacional que merece.
Aunque nacida en Hungría, es considerada una figura central de la música croata por su linaje, formación e identidad cultural, así como por su papel decisivo en el desarrollo sinfónico del país. Hija de la baronesa húngara Lilla Vay de Vaya, recibió de su madre las primeras lecciones de piano y comenzó a componer a los doce años. Se formó de manera privada en Zagreb, Dresde —donde estudió composición con Percy Sherwood— y Múnich —instrumentación con Walter Courvoisier y violín con Henri Petri—, aunque en gran medida fue autodidacta.
Reconocida como una de las primeras sinfonistas modernas de su región, compuso más de cien obras en una trayectoria breve pero intensa. Su lenguaje transita del romanticismo tardío al expresionismo y anticipa rasgos del modernismo. En 1913 escribió su Concierto para piano, convirtiéndose en la primera compositora croata en abordar este género. Muchas de sus obras se estrenaron en Alemania y en centros musicales de Budapest, Viena, Praga, Múnich y Dresde.
Hoy, su producción se consolida como una voz esencial en la transición estética hacia el siglo XX, marcada por una profunda sensibilidad artística y por inquietudes literarias, filosóficas y sociales que enriquecieron su universo creativo.
Kontesa Dora —como es conocida en Croacia—, denunció los privilegios de su clase y los vicios de la aristocracia a la que pertenecía, profundamente conmocionada por la indiferencia ante las atrocidades de la guerra. Fue uno de esos seres únicos, portadora de una mirada crítica, magnífica y compleja, tal vez incomunicable para su tiempo.
Creadoras completas como Peja?evi?, que se estiman desubicadas en su época, son las que transcienden en el tiempo y logran trasmitir su voz en un mundo convulso entre guerras, desigualdades y crisis, a través de su arte.
Sobre la obra
Su Sinfonía en Fa sostenido menor, opus 41, está considerada por los estudiosos como la primera sinfonía moderna en la música croata. Fue escrita entre 1916-1917 y revisada en 1920. Peja?evi? era una compositora autoexigente y reexaminaría frecuentemente sus composiciones, al estilo de su admirado compositor Mahler. El estilo musical de Peja?evi? se mantuvo fuertemente influenciado por compositores como Brahms, Wagner y Strauss. Su sinfonía en Fa sostenido no es la excepción, afirmándose como una de las principales representantes del Modernismo musical de su región.
Esta obra, puesto que fue concebida en 1917 durante la guerra No se sabe si es una “sinfonía de guerra” o una sinfonía para huir del horror de la guerra. La sinfonía está dividida en cuatro movimientos: I. Andante maestoso - Allegro con moto. Inicia con un “clamor” de la orquesta, con una desazón muy prolongada, y temas que se dilatan en la agitación, hasta que llega el Tema B, de esperanza. Su desarrollo es muy a su estilo, que refleja un mundo de transformaciones. II. Andante sostenuto. El segundo movimiento es una elegía, se puede decir que muestran su soledad personal y la del contexto de la época. III. Scherzo: Molto allegro. Es un vals expresivo. Y el IV. Allegro appassionato. El finale es igualmente magestuoso y efusivo in crescendo.
Mtra. Miriam Rosas Báez
