Rimsky-Korsakov - De Falla - Borodín

Rafael Cameras Myers | Tlaqná
ABR. 30 - TEMPO. 2 2026

Rimsky-Korsakov (1844 - 1908)
Rimsky-Korsakov fue un compositor, pedagogo y director de orquesta ruso nacido en el 18 de marzo de 1844 en Tijvin, Gobernación de Nóvgorod. Nació en el seno de una familia aristócrata y de ocupación principalmente militar. Su madre, que tocaba el piano, lo impulsó a estudiar música desde muy pequeño. Fue un hombre de mar y tierra, su trabajo como cadete naval lo llevó a recorrer el mundo. En sus memorias confesó que esto le estaba mermado su apasionado amor por la música, pues era muy seductor pasar la vida recorriendo el mundo, visitando lugares extraordinarios. Pero contrario a lo que él mismo auguraba para sí, en uno de sus viajes logró componer la gran mayoría de su primera sinfonía.

Korsakov era uno de los más fervientes impulsores del nacionalismo ruso. Creía firmemente en la importancia de crear un repertorio con características propias del lenguaje popular de su patria. El uso de escalas, ritmos y atmósferas derivadas de las expresiones sonoro-musicales populares marcó su trabajo.

En su búsqueda creativa tomaba distancia de las prácticas tradicionales de occidente. Esto le llevó a incluir en sus obras paisajes con armonías que se consideraban exótica. Este mote se usó para referirse a estructuras escalares y uso de técnicas no occidentales que se consideraban lejanas a las formas “clásicas”, por lo cual, su obra ha sido fetichizada en muchas ocasiones. La búsqueda de una expresión estética derivada de su pueblo fue impulsada principalmente por su participación como parte del grupo de “Los Cinco”, también llamado “El grupo poderoso” o “El gran puñado”, sobrenombres que les costó la mofa de la prensa y sus adversarios y críticos. Mili Balákirev (el líder), César Cui, Modest Músorgski, Nikolái Rimski-Kórsakov y Aleksandr Borodín formaron un círculo de compositores en San Petersburgo entre 1856 y 1870. Estos, en un afán retador terminarían por adoptar estos apodos como propios, reivindicando su colectividad y presencia en los escenarios más importantes de la época. Korsakov es considerado hoy como uno de los grandes expositores de la composición nacionalista rusa y uno de los más grandes expositores de la creación de ópera y el romanticismo ruso.

El Gallo Dorado
No puede ser más contemporánea esta obra, pues hace alusión crítica a la situación sociopolítica de Rusia de principios del siglo XIX, lo cual, puede recordarnos al contexto actual con las invasiones y guerras con motivaciones absurdas hechas por gobernantes con delirios paranoides y expansionistas. Los paralelismos del libreto de esta ópera con la realidad social de la época eran evidentes, y esto le habría costado a Rimzky-Korsakov no poder presenciar su estreno, pues sería censurado por el régimen zarista. En 1905, el Zar Nicolás II de Rusia había decidido hacer un ataque “preventivo” a las fuerzas militares de Japón con un afán imperialista y de irrupción en la isla. Esta decisión fue sumamente impopular y fuertemente criticada por muchos aliados y adversarios del Zar, pues, como se habría predicho, fue un desastre militar donde se perdieron muchas vidas y recursos económicos, fue calificado como un fracaso de su régimen. Al mismo tiempo, Rusia se encontraba en un momento de convulsión social gracias a las constantes represiones por parte de la aristocracia zarista. Uno de los sucesos más relevantes, que después impulsarían la revolución rusa, fue el de la masacre de obreros y trabajadores, que hoy se conoce como el Domingo Sangriento de 1905, el 22 de enero de 1905 donde murieron más de mil manifestantes exigiendo derechos básicos en San Petersburgo a las puertas del Palacio Invernal, residencia del Zar Nicolás II. Korsakov tomó la decisión de crear una obra que expusiera de forma crítica la situación social del momento y las ínfulas imperialistas de la nobleza.

La ópera está dividida en tres actos y un epílogo, esta fue arreglada en la versión de suite orquestal por Alexander Glazunov y Maximilian Steinberg después de la muerte del autor. Está basada en los poemas de Aleksandr Pushkin y con libreto de Vladímir Belski. La obra presenta la historia del rey Dodón, un rey paranoico que cree que su país está en peligro de invasión (esto nos suena muy cercano —tal vez—). Este le pide consejo a su astrólogo de cabecera quien le entrega un Gallo de Oro que puede responder a sus preocupaciones más profundas. Este le confirma las zozobras de que tiene un enemigo que pretende atacar y ocupar sus tierras. En consecuencia, el rey resuelve hacer un ataque “preventivo” al estado vecino de Shemajá. Manda a dos de sus hijos a la encomienda, quienes fracasan de manera espantosa y terminan matándose el uno al otro. Shemajá es gobernado por una Reyna de pródiga belleza. Esto lleva al rey a enamorarse perdidamente de ella y pedir su mano. A lo cual, accede la Reyna con cierta desgana y pena.  Al final, el astrólogo cobra los favores hechos al rey, quien le habría prometido lo que él deseara con tal de tener ventaja en la batalla contra sus adversarios. Este le cobra pidiendo la mano de la Reyna como pago y termina matando al zar y desapareciendo a la Reyna y al Gallo de Oro. Todo esto da cuenta de la crítica social que va entre líneas en el libreto de Belski, quien busca retratar las contradicciones del poder y se burla de los motivos de las guerras y la avaricia y ceguera de los poderosos. Podrías poner atención en cada tema que va a pareciendo e imaginar la trama que pretende describir el autor. Cada leitmotiv nos comenta algo sobre los personajes que se van encontrando durante la trama.

Manuel de Falla (1876 - 1946)
Manuel de Falla (1876, Cádiz, España – 1946, Altagracia, Argentina) fue uno de los compositores más relevantes de la primera mitad del siglo XX en España. Aunque su producción musical no es especialmente extensa, su obra ocupa un lugar destacado y es una de las más interpretadas del repertorio internacional. Manuel María de los Dolores Falla y Matheu nació en Cádiz el 23 de noviembre de 1876 (este año estamos festejando su 150 aniversario). Durante la década de 1890, estudió piano en el Conservatorio de Madrid. Posteriormente, entre 1901 y 1904, se formó en composición bajo la tutela de Felipe Pedrell, quien buscaba una identidad musical genuinamente española. Pedrell animó a Falla a profundizar en las tradiciones musicales de su tierra y a valorar sus raíces andaluzas, lo que marcó de manera definitiva su estilo compositivo. En 1907, Falla se trasladó a París, donde se relacionó con figuras influyentes del ámbito artístico y se empapó de la estética impresionista francesa. Fue amigo cercano de Debussy, Ravel y Dukas, tomando de ellos ideas fundamentales sobre el impresionismo. Con el estallido de la segunda guerra mundial, Falla regresó a España, donde compuso dos ballets: El Amor Brujo (1915) y El Sombrero de Tres Picos (1917 - 1919). Ambas obras con una fuerte influencia del cante jondo andaluz. Posteriormente, experimentó con obras influenciadas por compositores como Stravinski y Bartók, caracterizadas por una armonía compleja y enérgica, como en la pieza Fantasía baetica (1919). Sin embargo, pese a estas influencias, su producción mantuvo siempre un firme vínculo con la música tradicional española. Tras la imposición del régimen fascista de España en 1939, Manuel de Falla decidió trasladarse a Argentina debido a su desacuerdo y diferencias fundamentales con este nuevo gobierno. Aunque el absolutismo español intentó apropiarse de su obra, el compositor rechazó firmemente este intento, optando por el autoexilio en el país que le acogió hasta su fallecimiento en 1946.

Noche en los jardines de España
Antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial, Falla residía en París, donde comenzó a esbozar una serie de nocturnos para piano. Más adelante, siguiendo el consejo de Isaac Albéniz, continuó trabajando en ellos con el objetivo de ampliar su formato. Sin embargo, fue la recomendación del pianista Ricardo Viñes la que le llevó a transformar estos nocturnos en una serie de piezas para piano y orquesta. Según el escritor y crítico musical Juan Arturo Brennan, originalmente eran cuatro piezas agrupadas, pero Falla descartó una de ellas, que a la postre se convertiría en la obra El Amor Brujo.

En la Noche en los jardines de España se pueden apreciar claramente las influencias de las corrientes estéticas francesas que predominaban en la época, lo que la sitúa como una de las piezas más representativas del impresionismo español. Esta influencia es resultado directo de la estancia de Falla en París, donde estuvo en contacto con destacados músicos y tendencias artísticas del momento. El carácter programático y profundamente evocador de la pieza traslada al oyente a diferentes lugares, espacios llenos de colores, formas y ambientes propios de la cultura andaluza, pero filtrados a través de la sensibilidad impresionista. Además, el uso de escalas y timbres orquestales que remiten a la cultura morisca contribuye a crear una atmósfera onírica y sugerente, en la que los jardines parecen surgir de un mundo de ensueño. En esta serie de piezas Manuel de Falla combina con maestría momentos de virtuosismo pianístico, grandilocuencia sonora e instantes orquestales delicados y sutiles, donde, en ocasiones, busca matizar rupturas bruscas para mantener la ensoñación y el carácter onírico del viaje sonoro que propone el autor.

Aleksandr Borodín (1833 – 1887)
Aleksandr Borodín (1833 – 1887) fue uno de los compositores más destacados del nacionalismo ruso y miembro fundamental del “Grupo de los Cinco”. Además de su faceta musical, Borodín fue un prolífico científico, doctor y químico, así como un firme defensor de los derechos de las mujeres. Fundó la primera escuela de medicina para mujeres en San Petersburgo. Criado por su madre, Evdokía Constantínovna Antónova, quien apoyó tanto su carrera médica como musical, Borodín no fue reconocido por su padre, un príncipe georgiano. Sin embargo, este lo incluyó en su testamento, lo que permitió a Borodín acceder a una excelente educación tanto científica como musical. Comenzó sus estudios de medicina a los 15 años y, a los 23, ya era profesor de química en la Academia Militar de Química. No recibió formación musical formal hasta 1863, cuando conoció a su maestro y amigo Mili Balákirev, quien impulsó sus estudios musicales tras descubrir su notable talento como compositor. Más adelante, Balákirev le invitó a formar parte del “Grupo de los Cinco”, lo cual lo impulsaría a convertirse en uno de los más reconocidos compositores del romanticismo y nacionalismo ruso.

Danzas Polovtsianas
Las Danzas Polovtsianas de Borodín son parte de la ópera inconclusa El Príncipe Ígor que se inspira en una epopeya del siglo XII. Trata sobre las batallas del gobernante ruso contra las tribus invasoras de los polovtsianos. La ópera fue trabajada por Borodin por más de 18 años, hasta su repentina muerte en 1887. Rimsky-Korsakov reunió los bocetos que habían quedado de la obra, ordenó el compendio para repartirse el trabajo con el compositor Aleksandr Glazunov para su conclusión. La obra fue terminada por sus colegas y amigos en 1890, justo para su estreno. Esto había sido una gran hazaña, pues algunas de las partes fueron reconstruidas de memoria por Glazunov, gracias a que Borodín les cantaba a sus amigos en ocasiones las partes aún no escritas de la ópera. Borodín no pudo concluir la obra gracias a que su primera actividad no era la de compositor. Él mismo se consideraba “compositor de domingos”, pues su trabajo como científico absorbía la mayor parte de su energía y usaba el poco tiempo libre que le quedaba para componer.

Esta serie de piezas forman parte del segundo acto de la ópera El Príncipe Ígor. Nos sitúan en un banquete en el que las “doncellas cautivas” y el séquito de jóvenes cantan al Príncipe Ígor, prisionero del Kan, para levantarle el ánimo. En la “Danza deslizante de las doncellas”, interpretan una melodía melancólica que evoca su tierra natal. La “Danza salvaje de los hombres” y la “Danza general” irrumpen con un giro rítmico y enérgico, donde la multitud entona alabanzas al Kan. Así, lo que escucharemos será una serie de danzas que expresan las emociones de una comunidad que vive un momento trágico, animándolos a la unión y a la exaltación de su líder.

 

Rafael Cameras Myers (Fam - UNAM)