Montes de Oca - Stamitz - Siwy - Villa-Lobos - Tot

Jhoys Cecilia Macías Salvador | Tlaqná
SEP. 04 - TEMPO. 2 2026

Este concierto propone un recorrido por distintas formas en que la tradición, la memoria y el diálogo entre culturas pueden transformar el lenguaje de la música de concierto. Desde el claroscuro místico y la elegancia clásica, hasta la evocación sonora del ferrocarril y la transformación del folclor balcánico en un lenguaje sinfónico contemporáneo, la orquesta se convierte en un vehículo capaz de atravesar tiempos, territorios y memorias.

Ramón Montes de Oca (1953–2006)
El descendimiento según Rembrandt, para orquesta de cuerdas (1991)

Ramón Montes de Oca fue un compositor, docente, promotor y divulgador mexicano. En 1991 compuso El descendimiento según Rembrandt, para orquesta de cuerdas, inspirada en el célebre lienzo de Rembrandt El descendimiento de la cruz (1633). La composición musical fue publicada por la Universidad Nacional Autónoma de México en 1998.

El lienzo de Rembrandt, perteneciente a una serie dedicada a la Pasión de Cristo y realizado a petición de Federico Enrique de Orange1, toma como referencia una composición anterior de Peter Paul Rubens (1577–1640). Mientras Rubens acentúa la dimensión divina de la escena, Rembrandt centra su atención en el carácter físico y terrenal del cuerpo de Cristo. El intenso claroscuro del cuadro refuerza este contraste entre la figura iluminada del Redentor y la oscuridad que envuelve a quienes presencian la escena.

En la composición de Montes de Oca, este contraste visual se transforma en un profundo claroscuro sonoro. Partiendo de la región más grave de las cuerdas y expandiéndose progresivamente hacia otros registros, construyendo una textura polifónica de creciente densidad. El propio compositor describió la pieza como un lamento ante «el día más triste en la historia de la humanidad». Por su carácter austero y meditativo, la obra se vincula además con la tradición mexicana de los lamentos fúnebres para conjuntos de cuerdas.

Carl Philipp Stamitz (1745–1801)
Concierto para viola y orquesta en Re mayor, Op. 1 (ca. 1774)

El Concierto para viola y orquesta en Re mayor, Op. 1 es la más conocida de las tres obras concertantes para viola de Carl Philipp Stamitz y una obra destacada del repertorio del instrumento. Hijo mayor del también músico Johann Stamitz (1717–1757), Carl recibió parte de su formación de músicos vinculados con la célebre Orquesta de Mannheim, entre ellos Christian Cannabich (1731–1798) y Franz Xaver Richter (1709–1789), después de la muerte de su padre. Entre 1762 y 1770 formó parte de la orquesta de la corte de Mannheim, antes de iniciar una carrera como solista que lo llevó por distintas ciudades europeas.

Compuesto entre 1773 y 1774 y publicado por Breitkopf & Härtel en 1774, el concierto quedó posteriormente relegado al olvido, hasta que el interés del musicólogo Hugo Riemann contribuyó a su recuperación en 1900. La obra refleja numerosas características de la Escuela de Mannheim2, aunque en ella adquiere especial importancia el estilo galante, caracterizado por la elegancia, la claridad y la naturalidad expresiva.

El concierto pertenece a un periodo de profunda transformación del lenguaje musical europeo. Durante el siglo XVIII se consolidaron nuevos ideales de claridad, equilibrio y proporción, mientras la música instrumental adquiría una presencia cada vez mayor. En este contexto se desarrollaron la orquesta clásica y nuevas formas de organización musical, entre ellas la forma sonata, elementos que encuentran en la escritura de Stamitz una expresión particularmente clara.

La obra está organizada en tres movimientos: Allegro, Andante moderato y Rondo. El primero presenta una forma sonata con doble exposición, en la que los materiales son presentados inicialmente por la orquesta y posteriormente por el solista. El segundo, de carácter cantabile y lírico, adopta una estructura de Lied y utiliza un divisi3 en las violas de la orquesta que contribuye a realzar la calidez del solista. Finalmente, el Rondo alterna un estribillo orquestal con tres intervenciones solistas de carácter ágil y virtuoso. A lo largo del concierto, la elegancia del estilo galante convive con los contrastes dinámicos y los recursos orquestales característicos de la tradición de Mannheim.

Ryszard Siwy (1945)
Tren 503 (2011): Fantasía para orquesta sobre la canción mexicana La Rielera

En Tren 503, Ryszard Siwy convierte a la orquesta en una locomotora que atraviesa estaciones, paisajes y recuerdos. Compuesta en 2011, la obra es una fantasía para orquesta sobre la canción mexicana «La Rielera» y recibió una Mención Honorífica en el Segundo Concurso de Composición Musical Melesio Morales, convocado por el Museo Nacional de los Ferrocarriles Mexicanos, después de que el único premio fuera declarado desierto. El concurso retomaba la tradición iniciada por Melesio Morales con su Sinfonía Vapor de 1869, vinculada a la representación del ferrocarril en la música de concierto mexicana.

La relación de Siwy con el ferrocarril es también personal. Nacido en Polonia en 1945, durante su infancia estuvo en contacto con los trenes de vapor, cuyos sonidos quedaron asociados a su memoria. Tras establecerse en México en 1979, desarrolló gran parte de su trayectoria artística y docente en la Universidad Veracruzana. De este modo, sus recuerdos de infancia encontraron un nuevo significado al encontrarse con la tradición ferroviaria mexicana.

La melodía de «La Rielera» constituye el hilo conductor de la composición, aunque nunca aparece como una simple cita. Siwy la transforma mediante imitaciones, contramelodías, variaciones y un elaborado tratamiento contrapuntístico, haciendo que la melodía se revele progresivamente mientras se integra al paisaje sonoro del viaje.

La orquesta participa activamente en la construcción de este paisaje. Violonchelos, violas y contrabajos sugieren el movimiento de la locomotora, desde su lenta puesta en marcha hasta la aceleración; los metales evocan sus silbidos mediante sonidos disonantes, mientras la percusión incorpora timbales, chequeré4 y un característico rin de automóvil golpeado con un martillo. Los propios músicos producen además sonidos onomatopéyicos que recrean el vapor y el funcionamiento de la máquina.

El recorrido incluye episodios de carácter descriptivo y humorístico. Una avería interrumpe el trayecto y la percusión representa el trabajo de reparación de la locomotora. Posteriormente, una de las tres paradas conduce a Guadalajara, donde el lenguaje musical se transforma en un vals inspirado en la música de mariachi.

Para aproximarse al sonido real del ferrocarril, Siwy llegó a grabar un tren que pasaba por Xalapa y estudió sus características acústicas para trasladar algunas de sus impresiones a la partitura. Así, la memoria ferroviaria de su infancia en Polonia se encuentra con el paisaje mexicano y convierte a la orquesta en una verdadera máquina de viajar.

La obra fue estrenada el 28 de junio de 2012 por la Orquesta Filarmónica de Querétaro, bajo la dirección de José Guadalupe Flores.

Heitor Villa-Lobos (1887–1959)
Bachianas Brasileiras n.º 2: IV. Toccata (O Trenzinho do Caipira) (1930)

A lo largo de sus viajes por diversas regiones de Brasil y otros territorios de Sudamérica y el Caribe, Heitor Villa-Lobos entró en contacto con las tradiciones musicales que serían fundamentales para la formación de su lenguaje. Entre 1930 y 1945 compuso sus nueve Bachianas Brasileiras, una serie en la que buscó establecer un vínculo entre la tradición musical brasileña y la europea, particularmente a través de su admiración por Johann Sebastian Bach.

El homenaje a Bach está presente desde el propio título de la serie y en la utilización de títulos dobles para sus movimientos, combinando referencias a formas o géneros asociados con el barroco y denominaciones relacionadas con la tradición popular brasileña. La Bachiana Brasileira n.º 2, compuesta en 1930 y estrenada en Venecia en 1934 bajo la dirección de Alfredo Casella, fue la primera de la serie concebida para orquesta sinfónica.

La obra culmina con la célebre Toccata, subtitulada O Trenzinho do Caipira5. En ella, Villa-Lobos transforma el movimiento y la sonoridad de una locomotora de vapor en materia musical. El término caipira alude aquí al mundo rural y campesino brasileño, particularmente a las regiones del interior del país.

La música comienza con un carácter moderado y, progresivamente, adquiere velocidad. Las cuerdas y la percusión contribuyen a recrear el movimiento mecánico de la locomotora, mientras la melodía se despliega sobre este impulso rítmico. El efecto no se limita a imitar literalmente una máquina: Villa-Lobos incorpora al paisaje ferroviario los colores de la percusión brasileña y los elementos melódicos y armónicos vinculados con su concepción del folclor.

A diferencia de una representación mecánica del ferrocarril, O Trenzinho do Caipira convierte el viaje en una experiencia de carácter lírico y profundamente vinculada con la identidad musical carioca. Años después de la composición de la obra instrumental, el poeta brasileño Ferreira Gullar escribió una letra para esta música, asociándola con el viaje de la vida y con la conexión entre el interior y el mar.

Zvonimir Tot (1962)
Balkan Roots Fantasy (2025)

El concierto concluye con el estreno mundial de Balkan Roots Fantasy, compuesta en 2025 por Zvonimir Tot, guitarrista de jazz, compositor y arreglista de origen serbio y nacionalidad estadounidense. La obra representa una extensión sinfónica de su proyecto Balkan Roots, en el que Tot trabajó con quince canciones folclóricas tradicionales de diferentes regiones de la ex-Yugoslavia, reinterpretadas mediante arreglos contemporáneos para un ensamble acústico de diez integrantes.

La versión sinfónica nace del deseo del compositor de explorar el potencial expresivo de una orquesta de mayores dimensiones. No se trata, por tanto, de una simple ampliación instrumental del material anterior: Tot incorpora nuevo contenido, contrapunto adicional y transiciones que permiten desarrollar las ideas musicales dentro de una estructura de mayores proporciones. Para esta fantasía seleccionó seis canciones folclóricas de diferentes regiones y culturas de la zona rural de los viejos Balcanes, buscando además que su sucesión produjera un arco dramático natural. Los temas que integran la obra son Fatiše kolo vranjske devojke; Ajde, Jano; Oj, golube, moj golube; Verka kalu?erka; Ederlezi y Oj, Jelo, Jelo, Jeleno.6

La relación de Tot con estas tradiciones no surge de un interés puramente académico. Aunque su trayectoria artística se encuentra profundamente vinculada al jazz, el folclor de su tierra natal formó parte de su entorno cultural desde la infancia. Con el paso del tiempo, aquellas melodías adquirieron una nueva dimensión y encontraron un espacio dentro de su lenguaje como compositor y arreglista. El proyecto Balkan Roots representó precisamente el encuentro entre tres elementos de su trayectoria: el jazz, la música de concierto y el folclor balcánico.

En Balkan Roots, Tot desarrolló un lenguaje caracterizado por la interacción de múltiples líneas melódicas, el tratamiento contrapuntístico y una escritura en la que la melodía conserva un papel central. El propio compositor ha señalado que, al escribir, canta cada línea para comprobar su fluidez y su relación con las demás. Este principio de equilibrio entre lo horizontal y lo vertical constituye uno de los rasgos distintivos de su lenguaje.

La fantasía sinfónica lleva este universo a una nueva dimensión. Las melodías tradicionales se convierten en puntos de partida para un tejido orquestal más amplio, en el que las diferentes voces pueden encontrarse, superponerse y transformarse.

El resultado es una obra en la que la memoria cultural se transforma en un diálogo entre pasado y presente, entre tradición e imaginación. Con este estreno, el recorrido del concierto alcanza su última transformación: aquello que alguna vez perteneció a un territorio, una época o una memoria personal se convierte, a través de la orquesta, en una experiencia compartida.

 

Jhoys Cecilia Macías Salvador,
Facultad de Música, Universidad Veracruzana

 

1Federico Enrique de Orange-Nassau (1584–1647) fue príncipe de Orange y estatúder de la República de los Países Bajos, reconocido por su papel militar y político durante la Guerra de los Ochenta Años.

2 La Escuela de Mannheim fue un grupo de compositores e intérpretes del siglo XVIII que destacó por sus innovaciones orquestales y contribuyó al desarrollo del estilo clásico.

3 Divisi: indicación que señala la división de una sección de instrumentos en dos o más grupos, de manera que cada uno interprete una línea musical diferente.

4 Chequeré: Instrumento de percusión de origen africano, consistente en una calabaza hueca recubierta por una red de cuentas, que produce sonido al agitarse o golpearse.

5 O Trenzinho do Caipira se traduce como El trenecito del campesino.

6 Traducciones al español propias: Las muchachas de Vranje comenzaron el Kolo (Kolo: danza que se baila en círculo); Vamos, Jano; Oh, paloma, mi paloma; Verka, la monja; Ederlezi y Oh, Jela, Jela, Jelena.